agosto 06, 2009

UNA TORTA CON SODA DE DIETA... POR FAVOR!

La locura!!! Hoy decidí (bueno, más bien ayer) embarcarme en una nueva aventura: me inscribí en un gimansio... bueno algo así, es un lugar donde se hace un circuito de aparatos y entre cada uno se hace algo así como aerobics, pero para mi es un gran paso. La verdad es que la idea de un gimnasio de esos en donde todos tienen un cuerpazo y las simples mortales como yo nos camuflajeamos debajo de sudaderas enormes y procuramos pasar desapercibidas, pues no me va.

Sin embargo, yo que no corro ni por mi vida, me dí cuenta de que el asunto de la salud no es nada más un tema de moda y de que mi estilo sedentario de vida no me iba a llevar muy lejos, y menos si mi vida gira en torno a la comida, así que después de adoptar una alimentación relativamente adecuada (Gracias Dr. A!!!) hoy fui a mi primera clase (se le llamará clase?) y no me fue tan mal... todavía.

El programa indica que se debe asistir a tres sesiones semanales, así que mañana iré a la segunda porque me queda muy poca semana para cubrir las tres. Supongo que mañana me dolerán músculos que ni siquiera sabía que tenía (la verdad ya ha empezado un poco el dolor!), pero espero que esto agregue calidad a mi vida sin tener que renunciar a los grandes placeres... léase la comida!

No estoy segura de que tan objetiva fue mi desición o si fue un mero reflejo de mi sentimiento de culpa después de que el domingo asistí a la "Feria de la Torta". Buen evento, no maravilloso, porque falta mucha organización, sin embargo es interesante que se festeje un alimento muy importante y arraigado de nuestra cultura y tan olvidado por los grandes "chefs" defensores de la Gastronomía Mexicana.

No cabe duda de que se trata de un alimento sencillo, pero que encierra toda la creatividad del mexicano y más certeramente dicho, del "defequense"; desde el nombre hasta el relleno, la torta hace gala de ingenio y buen gusto (bueno, a veces) y es un digno representante de la comida de la capirucha: quien no se ha comido una "trevi" (de pierna) o la famosísima "cubana" que encierra todo un misterio en su origen, aunque más de tres se quieren adjudicar la paternidad (ojalá así fueran para todo!).

En fin, amo la comida y en algún punto de mi vida llegó a ser mi peor enemiga, pero una vez reconciliada (Gracias otra vez Dr. A!!!) creo que debo compartir mi vida también con un poco de ejercicio... sólo espero aguantar o por lo menos sobrevivir a la primera semana... aunque parezca una locura!

agosto 02, 2009

RECORDAR ES VOLVER A VIVIR...

Vi el primer capítulo de "Being Erica" (BBC), serie que trata de una chica en sus treintas que se encuentra en un día de esos que todos hemos tenido y resulta ser el punto de quiebre de su vida: se queda sin trabajo, su novio la deja plantada porque prefiere ir al gimnasio (pinches metrosexuales!!!) y termina en el hospital por una crisis alérgica por comer almendras... cuando despierta se da cuenta de que esta situación de "fracaso" es el resultado de una serie de malas desiciones tomadas a lo largo de sus treintaytantos años, y la pregunta obligada aparece: ¿qué hubiera pasado si...?

Por azares del destino (y de los escritores de la serie) la encuentra un "terapista" que promete ayudarle, para lo cual, el paso uno es hacer una lista de todas esas "malas decisiones" que tomó. Resulta una lista como de tres páginas y por dedazo (no sólo los presidentes se eligen así) el terapista escoge una: su fiesta de graduación de prepa... el final no lo voy a contar, lo que si les voy a contar es todo lo que movió en mi.

El personaje regresa a los 90's, al mismísimo momento en que el Rock era brutalmente asesinado por el Grunge y sus fans deprimidos (maldito Cobain!). Las chicas vestíamos bodies (que se marcaban horrible en las pompas) y yo en lo personal usaba vestidos cortos con botas industriales (¿recuerdan a Alicia Silverstone en el video Cryin'? -¡viva Aerosmith!-). Era la época de la transición de los flecos de tubo a la raya en medio y menos maquillaje... La verdad me transportó inmediatamente a la banca de L.F., con mis amigas A.R. y M.C.A. y nuestras escapadas para ir a ver a los "galanes de la farmacia"; también a mis "amigüas" con quienes iba a los museos, a tomar café y a fumar como chimeneas!

Es impresionante la cantidad de desiciones que debemos tomar en ese momento de la vida y lo poco preparados que estamos: la firma definitiva de tu vida que estará impresa en la credencial del IFE, la carrera que estudiarás y que practicarás por el resto de tu vida, incluso hay quien elige en ese momento a la pareja que estará con ellos "hasta que la muerte (o un juez) los separe"... Yo justamente en ese momento decidí estar con H.C. los siguientes tres o cuatro años de mi vida, de los que por lo menos el primero fue maravilloso, pero esa es otra historia...

El episodio llegó en mi punto de quiebre, parece que lo escribió alguien que me conoce, me hizo recordar muchos buenos momentos y a mucha gente que me gustaría que estuviera en mi vida y ya no esta, por supuesto me reflexioné "¿qué hubiera pasado si...?" y claro que hice una lista interminable, pero finalmente me dí cuenta de que si cambiara una sola de las desiciones que tomé en esos tiempos no sería la misma que escribe hoy, que aunque no estoy en mi mejor momento, he logrado mucho, me gusta lo que tengo y la gente que me rodea, claro que me gustaría cambiar muchas cosas, pero definitivamente eso depende de desiciones que tome en el presente, no de las que tomé en el pasado (y que por supuesto en el momento me parecieron lo mejor), pero si algo se debe cambiar o arreglar, se debe hacer en el hoy por hoy.

No cabe duda, mi mamá tiene razón, recordar es volver a vivr...